A partir del momento en que somos transportados más allá de nuestras preocupaciones, diciendo fácilmente "Dios proveerá", se puede decir que comenzamos a ser cristianos.
Abandonar puede tener justificación; abandonarse, no la tiene jamás
Abre tu corazón al celeste médico de las almas y abandónate con confianza en sus brazos. Él te trata como a un elegido y te invita a seguirlo de cerca por la cuesta del Calvario.
|
Al comienzo de la vida espiritual, se intenta sobre todo amar a Dios, al término se comprende que basta dejarse amar por él.
Aquel que desconfíe totalmente de sí y ponga toda su confianza en Mí será omnipotente. (jesus-Dios)
|
|